1.-¿HAY VIDA EXTRATERRESTRE?
3.- POSIBLES EFECTOS SOCIALES DE SETI
Si en torno a la mitad de las estrellas de nuestra galaxia
semejantes al Sol, orbitase un planeta, en el lugar preciso como para tener una
temperatura favorable a la aparición de la vida, entonces en la Vía Láctea
habría diez mil millones de planetas semejantes a la Tierra.
Ahora bien, para conocer en cuántos de ellos puede haber vida inteligente y con
habilidad tecnológica, con la cual pudiésemos comunicarnos por radio, habría
que saber qué probable es que esta surja cuando las condiciones de un planeta
son las adecuadas; qué factible es que evolucione hasta generar seres
inteligentes y, por último, qué posible es que estos formen una sociedad de
orientación tecnológica.
La consideración de todos estos factores escapa al dominio de la astronomía y
es de competencia de ciencias como la bioquímica, la biología o la
sociología. Sin embargo, según estimaciones de varios científicos, es posible
que en uno de cada cien planetas surja una civilización técnicamente avanzada.
Por lo tanto, en la Vía Láctea habría cien millones de planetas en los que,
en algún momento de su desarrollo, surgió una civilización tecnológica.
Más urgente que conocer cuántas civilizaciones esperamos estén ahí, en
algún lugar de la Vía Láctea, a la espera de comunicarse con nosotros, es
importante resolver un problema crucial: saber cuál es la longevidad de una
civilización técnicamente avanzada. ¿Cuánto vive una
civilización de esta naturaleza antes de autodestruirse o de sucumbir frente a
problemas provocados por ella misma y que es incapaz de resolver?
La única civilización tecnológicamente avanzada que conocemos es la nuestra,
y ha vivido como tal (es decir, con capacidad para comunicarse mediante ondas de
radio con otros puntos del espacio) unos 60 años. Esto es, un lapso muy
pequeño comparado con la vida de la galaxia.
Si las civilizaciones avanzadas carecieran de la sabiduría suficiente como para
superar los problemas que trae consigo el avance tecnológico, y solo vivieran
(por ejemplo) cien años, los cien millones de civilizaciones de nuestra galaxia
ya estarían extinguidos.
Para saber cuántas están vivas hoy, basta con averiguar qué porcentaje
representa cien años en relación con la edad de la galaxia, una vida del orden
de los diez mil millones de años. La proporción es uno a cien millones. Eso
significa que hoy estaría viva solo una de los cien millones que hayan existido
en la Vía Láctea: la nuestra.
Pero no seamos tan pesimistas. Supongamos que una civilización técnicamente
avanzada viviese mucho tiempo, unos cien millones de años, por ejemplo, y que
solucionase todos los problemas que se le presentan. En ese caso habría en toda
la galaxia un millón de civilizaciones que estarían vivas hoy y con las cuales
podríamos, en principio, establecer contacto mediante ondas de radio.
Este número (un millón de civilizaciones) puede parecer muy grande, pero las
posibilidades de comunicación son menores si se recuerda que la distancia
típica entre dos estrellas es de unos cuatro años-luz. Aún si lográsemos
saber exactamente cuál estrella contiene al planeta donde está la
civilización más cercana a la nuestra, la posible conversación con sus
miembros no sería fácil. Si en este momento dijésemos ¡Hola!, nuestro
llamado demoraría 400 años en llegar a ellos; si respondiesen de inmediato
pasarían otros 400 años antes de que su respuesta a nuestro saludo llegase de
vuelta. Por lo tanto, es una posibilidad bastante poco excitante la de hablar
por teléfono de ida y vuelta, en vivo y en directo, con nuestros vecinos más
próximos.
Las comunicaciones deberían ser en una sola dirección. Nosotros podríamos
mandar una gran cantidad de información en mensajes especialmente codificados
para que ellos comprendieran, y tener la esperanza de que algún día, alguien
que los escuche, sepa de nuestra existencia en el cosmos y aprenda algo de
nosotros.
De igual modo, deberíamos escuchar con antenas adecuadas las bandas de radio,
para saber si alguien, desde algún punto de la galaxia, ha radiado ya un
mensaje dando a conocer su presencia y contando cómo es la civilización a la
que pertenece. Es como practicar la actividad de los radioaficionados, pero a
escala cósmica .
Panspermia es la hipótesis que sugiere que las "semillas" o la esencia de la vida prevalecen diseminadas por todo el universo y que la vida comenzó en la Tierra gracias a la llegada de tales semillas a nuestro planeta. Estas ideas tienen su origen en algunas de las consideraciones del filósofo griego Anaxágoras. El astrónomo Sir Fred Hoyle también apoyó la idea de la panspermia.
Existen evidencias de bacterias capaces de sobrevivir largos períodos de tiempo incluso en el espacio exterior, lo que apoyaría el mecanismo subyacente de este proceso. Estudios recientes en la India apoyan la hipótesis. Otros han hallado bacterias en la atmósfera a altitudes de más de 40 km. donde, aunque no se espera que se produzcan mezclas con capas inferiores, pueden haber llegado desde estas. Bacterias Streptococcus mitus que fueron llevadas a la Luna por accidente en la Surveyor 3 en 1967, pudieron ser revividas sin dificultad cuando llegaron de vuelta a la Tierra tres años después.
Una posible consecuencia de la panspermia sería que la vida en todo el universo poseería una base bioquímica similar, a menos que hubiera más de una fuente original de vida.
Una objeción a la panspermia es que las bacterias no sobrevivirían a las altísimas temperaturas y las fuerzas involucradas en un impacto contra la tierra, aunque no se ha llegado aún a posiciones concluyentes en este punto (ni a favor ni en contra), pues se conocen algunas especies de bacterias extremófilas capaces de soportar condiciones de radiación, temperatura y presión extremas que hacen pensar en que la vida pueda adquirir formas insospechadamente resistentes.
El análisis del meteorito ALH84001, generalmente considerado como originado en el planeta Marte, sugiere que contiene estructuras que podrían haber sido causadas por formas de vida microscópica. Esta es hasta la fecha la única indicación de vida extraterrestre y aún es muy controvertida.
Algunos rebaten con la panspermia a quienes sostienen que el origen de la vida es un hecho ciertamente improbable aduciendo que, allá donde comenzara la vida, su diseminación por el universo la siguió. Estas ideas han sido exploradas en diversas obras de ciencia ficción como en La invasion de los ladrones de cuerpos de Jack Finney (llevada al cine en dos ocasiones, la última de ellas bajo el título de La invasión de los ultracuerpos) y en la serie de novelas de Dragonrider de Anne McCaffrey. En el libro de John Wyndham, El día de los trífidos, el narrador en primera persona que escribe con tono de cronista rechaza la teoría de la panspermia y llega a la conclusión de que las plantas carnívoras son un producto de la biotecnología de la Unión Soviética. Algunas obras de ciencia ficción se apoyan en la idea de la panspermia para explicar las formas humanoides de algunos extraterrestres de ficción.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Panspermia"
- N* representa el número de estrellas en la galaxia de la Vía Láctea
- Pregunta: Cuantas estrellas hay en nuestra galaxia de la Vía Láctea ?
- Respuesta: Las estimaciones corrientes son de 100 billiones de estrellas.
© 2001. Carlos Andrés Carvajal T.
Astrónomo Autodidacta.
La existencia de vida (definida como la presencia de seres que tengan capacidad de reproducirse) no tienen ninguna duda y entre los miles de millones de estrellas existentes en el universo se deben encontrar muchas que en sus planetas circundantes tengan seres vivientes.
Otra cuestión diferente es si esos seres han desarrollado mecanismos de comunicación y una capacidad de estudio de sus orígenes y su relación con el cosmos, en resumen, si existe vida inteligente y si es así que nivel de tecnificación han alcanzado.
La idea de encontrar vida extraterrestre es un tema que ha ocupado a la humanidad durante muchos años, el encontrarla sin duda alguna reevaluaría todo lo que creemos sobre nuestros orígenes y nuestro papel en el cosmos, sin embargo, hasta ahora NO EXISTE ninguna evidencia que demuestre la presencia de vida en otra parte del universo.
La búsqueda de vida se podría dividir en: búsqueda de seres vivientes independientemente de su grado de evolución, para esto se utilizan los grandes telescopios y espectrómetros localizando elementos tales como agua (catalizador) y moléculas orgánicas, ya que es de suponer que si las leyes físicas y químicas se cumplen en todo el universo, la vida casi necesariamente dependerá de la química del carbono esté donde esté. Por otro lado esta la búsqueda de vida inteligente que tenga una capacidad de comunicación al menos similar a la nuestra, en proyectos como el SETI conocidos por todos, se lleva a cabo un trabajo de años buscando señales de radio de otras zonas del universo que sean compatibles con una emisión de seres inteligentes y tecnificados por fuera de la tierra.
Por otro lado están las ya innumerables historias de visitas extraterrestres, ninguna con características o pruebas susceptibles de ser convincentes y no pasan de ser increíbles relatos como para compartir un rato de ocio con amigos. Visto con ojos críticos:
En Abril de 1961 el radioastrónomo Frank Drake se convirtió en la primera persona en comenzar una búsqueda de señales de vida inteligente extraterrestre. Hacia Noviembre de 1961 Drake propuso una ecuación para calcular la posibilidad de civilizaciones observables.
Nc = (R) (Fp) (Ne) (Fl) (Fi) (Ft) (L)En donde
N. Número de civilizaciones observable en la Vía Latea.
R. Número de estrellas que nacen en la Vía Láctea cada año. Que para la Vía Láctea es de aproximadamente una estrella por año, siendo el promedio entre 0,3 y 3.
Fp. Fracción de estas estrellas que tienen planetas. En la actualidad se sabe que la presencia de planetas alrededor de las estrellas es frecuente. Discos protoplanetarios han sido descubiertos en varias direcciones haciendo posible pensar que al menos el 5% de las estrellas tienen planetas en su alrededor así que este número seria sería de 0,05, pudiendo ser mucho mayor debido a que nuestras técnicas actuales no permiten detectar planetas del tamaño de la Tierra.
Ne. Número promedio de de planetas susceptibles de tener vida. Se considera que cada sistema planetario puede tener al menos un planeta en donde se pueda desarrollar y sostener vida, es decir en donde el agua pueda estar en estado líquido. Esto daría un numero entre 1 y 5 para este ítem en la ecuación.
Fl. Fracción de estos planetas con vida en desarrollo. Los ladrillos primarios de la vida (hidrocarbonos orgánicos) son abundantes en el universo y han sido descubiertos en meteoritos, nubes de polvo estelar y cometas. Se presume que el valor de este punto es 1.
Fi. Fracción con de desarrollo de vida inteligente. Muchos científicos creen que el la evolución de la vida en otro planeta de manera natural resultará en vida inteligente como ocurrió en la tierra. Este punto es muy controversial en la formula, muchos creen que su valor esta muy cercano a 0 y otros están convencidos que es 1.
Fc. Fracción con desarrollo tecnológico que permita la comunicación. En este punto se considera que de existir vida inteligente y tecnificada descubrirán prontamente que la mejor manera de comunicación entre distancias astronómicas es la radio (mucho mejor que construir naves espaciales para ir de uno a otro lado).
L. Promedio de tiempo de existencia de una civilización tecnificada. Los optimistas piensan que una sociedad inteligente puede permanecer por millones de años. Los pesimistas dicen que así como la raza humana que descubrió la radiocomunicación hace pocos años, tienen a autodestruirse
Esta formula de Drake ha sido útil para aportar una base racional para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, enfocando la atención en los puntos mas importantes y serios de investigación.
N= (1) (1) (1) (1) (1) (1) (10.000)
En este ejercicio se considera que si el tiempo L de existencia de una vida inteligente con capacidad de comunicación es de 10.000 años entonces existirían 10.000 civilizaciones en nuestra galaxia esto es que habría una por cada 20 millones de estrellas y si estas civilizaciones se distribuyeran aleatoriamente por la galaxia la mas próxima a nosotros estaría a 1.000 años luz. Si consideramos que nuestras primeras emisiones de radio datan de aproximadamente 50 años estaríamos todavía a muchos años de ser escuchados (y encontrados por alguien en el universo).
Estamos solos? NO, Estamos muy lejos.