Desde la Prehistoria
Los primeros calendarios
Mucho antes de la escritura, las personas ya observaban que el Sol, la Luna y las estrellas se mueven con regularidad. Esa regularidad servía para saber cuándo sembrar, cuándo cosechar y cuándo celebrar. Las fases de la Luna dieron los primeros meses; el recorrido del Sol a lo largo del año, las estaciones.
En Mesopotamia, los astrónomos babilonios llevaron registros escritos de los movimientos de los planetas y de los eclipses durante siglos, y de ellos heredamos la división del círculo en 360 grados y los nombres de las constelaciones del zodiaco. En Egipto, la aparición de Sirio antes del amanecer anunciaba la crecida del Nilo y ayudó a construir un calendario civil de 365 días.